La
Tierra (
Terra, nombre latino de
Gea, deidad griega de la feminidad y fecundidad) es el tercer
planeta desde el
Sol, el quinto más grande de los planetas del
Sistema Solar y también el más grande de los
terrestres.
Es el hogar de millones de
especies, incluyendo los
seres humanos. Es actualmente el único
cuerpo astronómico donde se conoce la existencia de
vida.
[16] La Tierra se formó hace
4.567 millones de años y la
vida surgió mil millones de años después.
[17] La
atmósfera y las condiciones
abióticas han sido alteradas significativamente por la
biosfera del planeta, favoreciendo la proliferación de
organismos aerobios, así como la formación de la
capa de ozono que junto con el
campo magnético terrestre bloquean la
radiación solar dañina, permitiendo así la vida en la Tierra.
[18] Las
propiedades físicas de la Tierra, la historia
geológica y su órbita ha permitido que la vida siga existiendo. Se estima que el planeta seguirá sustentando la vida durante otros 500 millones de años, ya que según las previsiones actuales, pasado ese tiempo la creciente luminosidad del Sol terminará causando la extinción de la biosfera.
[19] [20]
La
superficie terrestre o corteza está dividida en varias
placas tectónicas que se deslizan sobre el
magma durante periodos de
varios millones de años. Cerca del 71% de la superficie está cubierta por
océanos de
agua salada, el resto consiste en
continentes e
islas que en conjunto poseen varios lagos, ríos y otras fuentes de agua que construyen la
hidrosfera. No se conoce ningún otro planeta con este
equilibrio[nota 6] de agua liquida, que es indispensable para cualquier tipo de vida conocida. Los
polos de la Tierra están cubiertos en su mayoría de hielo sólido (
Indlandsis de la Antártida) o de
banquisas (
casquete polar ártico). El
interior del planeta es
geológicamente activo, con una gruesa capa de
manto relativamente sólido, un
núcleo externo líquido que genera un campo magnético, y un
núcleo de hierro sólido interior